Diseño honesto (WTF!)

Loveseat de Karim Rashid para Veuve Clicquot. About $10,000 en The Conran Shop (plus the price of the champagne). Un diseño muy honesto de un diseñador muy demócrata.

La semana pasada, durante la bulliciosa Feria del Mueble de Milán, tuve el honor de compartir cena, conversación y risas con algunos de los mejores periodistas y diseñadores de mi generación. A media pizza la cosa se puso interesante. La conversación derivó hacia el terreno de las “tendencias” y la “honestidad”. Observamos que, en el sector del diseño, está de moda afirmar, en primer lugar, que uno no sigue las tendencias y, en segundo lugar, que un diseñador debe ser honesto.

Lo del auge de la honestidad es algo sobre lo que ya habían escrito los periodistas Tachy Mora y Javier Abio de Neo2. Contaron que el alma máter de la consigna “hay que ser honesto” procedía del mítico Royal College of Art londinense, cuna de prolíficas hornadas de diseñadores contemporáneos. Por lo visto, el RCA moldea a sus estudiantes para que sean muy muy honestos.

No pude evitar darle vueltas al tema. En diseño ¿qué significa ser honesto? Si por honestidad entendemos sinceridad, transparencia, honradez, integridad  o decoro, ¿es honesto que una diseñadora presente una y otra vez el mismo diseño para distintas empresas? ¿Es honesto que un diseñador se autoproclame abanderado del diseño democrático cuando sus productos son unaffordable para el 95% del planeta? ¿Es honesto que las vacas sagradas firmen los productos que han diseñado sus empelados-en-la-sombra? ¿Es honesto que siempre se premien a las starletts más famosillas sólo para asegurar la promoción del propio premio? ¿Es honesto que las empresas se cuelguen la etiqueta green cuando la producción y distribución de sus artículos suponen una auténtica aberración para la sostenibilidad del planeta? ¿Es honesto que los periodistas aceptemos viajes y regalos de las empresas (en plan Francisco Camps)?

Honestamente, en conjunto resultamos de lo más deshonesto. Como afirmó uno de los comensales (diseñador, por cierto): tal vez sea el momento de cambiar la mal monopolizada palabra “honestidad” por COHERENCIA.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s